Ajo – Historia

Se sabe que el ajo fue cultivado por vez primera entorno al año 3200 antes de Cristo. Inscripciones y modelos de ajos encontrados en las pirámides del antiguo Egipto son un testimonio del hecho de que el ajo no solamente era un alimento importante sino que también tenía un significado ceremonial.

Tanto los griegos como los romanos creían que el ajo tenía cualidades mágicas. Los guerreros lo tomaban para aumentar su fuerza antes de la batalla, los dioses eran apaciguados con ofrendas a base de ajo, y seponían ristras de dientes de ajo en los cuellos de los recién nacidos para ahuyentar a los malos espíritus. Como vemos,la mitología de los vampiros tiene precedentes muy antiguos.

Los griegos y los romanos también usaban el ajo por sus cualidades terapéuticas. No solamente le atribuían propiedades afrodisíacas, sino que también creían que era bueno para los eccemas, el dolor de muelas y las mordeduras de serpiente. Aunque el ajo se fue introduciendo poco a poco por toda Europa -los arqueólogos han encontrado en un yacimiento de Irlanda unas vasijas llenas de mantequilla con ajo de entre 200 y aromatizada 300 años de antigüedad-,su popularidad actual se debe fundamentalmente
a la fama de las cocinas mediterránea, india y asiática, en las que el ajo desempeña un papel esencial.