Apio – Coccion y Empleo

Sirva el apio crudo cortado a rodajas finas en ensaladas, mezclado con crema de queso o crema agria.

El apio cocído en su propio jugo es muy sabroso. El apio tiene un sabor astringente muy característico que hace de él un excelente ingrediente para sopas y guisos.

Apio – Preparacion

Si es necesario, lave el apio y separe los pedúnculos, recortando la base con un cuchillo afilado. Corte el tallo a rodajas finas o gruesas, según exija la receta. Cuando se sirve el apio crudo y entero, hay que descartar los “hilos” exteriores, tirando de ellos desde la base.

Apio – Comprar y Almacenar

El apio blanco está en sazón durante los meses de invierno.Si es posible, compre apio “sucio” que no haya sido enjuagado. Tiene un sabor más agradable que la variedad inmaculada pero algo sosa que se vende en los supermercados. Procure comprar apio con las hojas verdes y de aspecto sano y los tallos rectos.

Si le faltan hojas o parte de los pedúnculos exteriores, es probable que sea viejo, por lo que es preferible evitarlo. EI apio se puede guardar durante varios días en el cajón de las verduras de la nevera. El apio que se haya quedado un poco mustio se puede revitalizar envolviéndolo con papel absorbente y poniéndolo de pie en un jarro con agua.

Apio – Variedades

La mayor parte de supermercados y verdulerías en función de la época del año, venden tanto apio verde como apio blanco, y nadie va a criticarle si no es capaz de distinguir la diferencia entre uno y otro.

Cuando el apio se deja crecer de forma natural, sus tallos son verdes. Pero acumulando tierra contra sus brotes, el apio se blanquea: los tallos quedan protegidos de la acción directa de la luz del sol y son más pálidos y blancos. Por consiguiente, el apio blanco está amenudo “sucio”, es decir, cubierto de restos de tierra, mientras que el apio verde suele estar más limpio.

El apio blanco, resistente a las heladas,se encuentra sólo en invierno. Es más tierno y menos amargo que el apio verde y se considera de superior calidad. El apio se considera un producto de invierno y se usa tradicionalmente entorno a las Navidades, para hacer rellenos y salsas con las que acompañar carne de pavo o jamón.

Apio – Introduccion

Hay quien dice que el simple acto de comer apio tiene un efecto adelgazante debido a que para masticarlo hay que quemar más calorías que las que contiene el propio apio.

Aunque es posible que sea algo insustancial, no por ello deja de tener el apio un sabor muy peculiar y característico, que hace de él un excelente aderezo para emplear en sopas y rellenos, aparte de un ingrediente útil para muchas
ensaladas.

El sabor astringente y la textura crujiente del apio contrasta perfectamente con otros ingredientes tipicos de ensalada, y es por lo que no puede faltar en una ensalada Waldorf o en una ensalada de aguacate con nueces.

Cardos – Introduccion

Esta verdura, de tamaño impresionante, está estrechamente relacionada con la alcachofa y tiene un sabor estupendo, un cruce entre la alcachofa y el espárrago. Los cardos comestibles cultivados pueden superar los dos metros de altura, y una vez maduros, al igual que el apio, se van blanqueando a medida que crecen.

Este proceso implica envolver los tallos con papel de periódico y bolsas de plástico negras durante varias semanas, de modo que al arrancarlos a finales de otoño, antes de las heladas, los tallos sean de un color verde claro.

El cardo es una verdura popular en algunos países del sur de Europa, pero no tan común en otros sitios. En España, por ejemplo, es muy apreciado y a menudo se sirve escalfado y acompañado de castañas o nueces. Solamente se come el corazón y la parte interior del tallo.

Alcachofas – Nutricion

Las alcachofas contienen una sustancia química llamada cinarina que actúa sobre las papilas gustativas de la mayoría de las personas (aunque sea sorprendente, node todas) haciéndo las más sensibles a los sabores dulces.

Entre otras cosas, ésto estropea el sabor del vino. Por lo tanto, no vale la pena beber un vino caro con alcachofas, es preferible tomar un vaso de agua fría, que tendrá un gusto agradablemente dulce.

Las alcachofas hay que comerlas con los dedos,lo que elimina de entrada toda pompa y ceremonia, que siempre son un inconveniente para una comida festiva. Sirva las alcachofas en platos parados, de modo que

los comensales puedan compartir el placer de arrancar las hojas y untar las con mantequilla aromatizada al ajo o en una vinagreta. Si prefiere servirlas de forma individual, hágalo de una en una.

Las salsas para untar son una parte esencial en el consumo de alcachofas; se puede poner una cucharada en cada plato o servir un pequeño bol a cada comensal.

Una vez untada la hoja, se hace pasar ésta entre los dientes reteniendo solamente la parte más carnosa de la base y descartando la parte superior, más seca. El corazón de la alcachofa se come con cuchillo y tenedor y seunta igualmente en la salsa de ajo o vinagreta.

Preparacion de Alcachofas y Coccion de Alcachofas

Para comenzar la preparacion de alcachofas primero arranque el tallo con la mano, con lo que eliminará parte de las fibras de la base, y luego corte ésta con un cuchillo y elimine las hojas pequeñas de la base. Si las hojas son muy puntiagudas, recórtelas con unas tijeras (arriba). Luego se enjuagan y se cuecen en agua hirviendo acidulada con el zumo de medio limón.

Durante la preparacion de alcachofas las más grandes tienen que una coccion de alcachofas a fuego lento durante 30-40 minutos hasta que estén tiernas. Para verificar si ya están al punto, arranque una de las hojas exteriores estas deberian desprenderse con facilidad y su base deberia estar muy tierna.