Tomates – Historia

Los tomates están relacionados con las patatas, las berenjenas y los pimientos dulces, y todos ellos son miembros de la familia de las Solanáceas. Algunas especies venenosas pertenecientes a esta familia pueden haber sido las causantes de que nuestros antepasados no comiesen tomates. De hecho, las hojas de las tomateras son tóxicas y pueden producir dolores de estómago muy fuertes.

Los tomates son originarios de las regiones más occidentales de América del Sur.

Durante el tiempo de la invasión española, en el siglo XVI, fueron ampliamente cultivados en toda América del Sur y en México. Hernán Cortés, el conquistador de los aztecas, mandó las primeras tomateras, una variedad que daba un fruto de color amarillo a España. De todos modos, una vez llegado el tomate a Europa, los europeos no se lanzaron sobre él como si fuera una “manzana de oro”.

Muchos horticultores ingleses empezaron a cultivarlos como plantas puramente ornamentales para embellecer sus jardines. España se considera el primer país en haber utilizado los tomates con finalidades gastronómicas, comiéndolos crudos o cocidos y aderezándolos con aceite y especias.

Tras ellos hicieron lo propio los italianos, pero en todas partes el tomate era mirado con suspicacia.Los primeros tomates rojos llegaron a Europa en el siglo XVIII, llevados a Italia por dos sacerdotes jesuitas. A partir de este momento fueron gradualmente aceptados en el norte de Europa, donde, a mediados del siglo XIX, se cultivaban ampliamente yy se comían semi crudos, cocidos o se usaban para hacer conservas.