Nabos – Preparación y cocción

Los nabos jóvenes no se pelan; se cortan las puntas y se cuecen a fuego lento o al vapor hasta que están tiernos. Son deliciosos crudos, cortados a rodajas finas o rallados en ensaladas.
Los nabos más viejos se pelan (debajo) y se cortan a rodajas antes de cocerlos. Recuerde que los nabos son de la misma familia que las coles y los ejemplares más viejos pueden desprender un olor a repollo desagradable si se cuecen demasiado. Para evitarlo, escáldelos en agua hirviendo si piensa servirlos en un plato de verduras, o utilícelos de un modo frugal en sopas y platos guisados, para que el olor a repollo se disperse.
Nabos suecos:
Retire la piel de los nabos con un pela patatas y córtelos a trozos(debajo) Los nabos suecos se deshacen si se cuecen demasiado, y tienen un desagradable sabor a crudos si no se cuecen lo bastante. La única solución es comprobar varias veces su estado durante la cocción. Los nabos suecos son apropiados para combinar con otros tubérculos en sopas y guisados, a los que aportan un sabor ligeramente parecido al de las nueces.