Zanahorias – Preparación y Cocción

El método de preparación depende de la edad de las zanahorias. Las sustancias nutritivas más valiosas se encuentran en la piel o justo debajo de la misma, por lo que si las zanahorias son jóvenes lo mejor es simplemente lavarlas con un poco de agua corriente.

Las zanahorias de tamaño mediano tienen que rallarse ligeramente, y las más grandes tienen que o bien rallarse o bien pelarse completamente.
Las zanahorias son excelentes crudas y cocidas. A los niños suelen gustarle las zanahorias crudas, porque tienen un sabor muy dulce. En este caso, pueden cortarse en juliana, en forma de bastoncitos, y untarse en una vinagreta, o bien rallarse en ensaladas verdes o con repollo y cebolla; los zumos de estas verduras se mezclan estupendamente bien con la vinagreta.
Las zanahorias pueden cocerse de casi cualquier modo que uno quiera. Para usarlas como guarnición, córtelas en juliana en forma de bastoncitos y hiérvalas en su jugo con un poco de sidra y mantequilla; también pueden cocerse con una pequeña cantidad de caldo, añadiendo, durante la cocción, un poco de mantequilla y unas semillas de alcaravea.
Las zanahorias asadas son deliciosas y adquieren una suavidad que las hace deshacerse en el paladar. Las zanahorias grandes, es mejor hervirlas previamente, pero las más jóvenes pueden escaldarse brevemente o añadirse directamente a la cazuela junto con la carne a asar.