Aguacate – Preparación y Cocción

Aunque sean unas frutas sin aparentes complicaciones, los aguacates pueden ser muy farragosos de manejar. Una vez pelados, uno se encuentra con un objeto escurridizo cuyo hueso parece casi imposible de extraer. Si su intención es comerse los aguacates por mitades, resulta bastante sencillo extraer el hueso una vez partido el fruto en dos partes. Si lo que quiere es cortar el aguacate a rodajas, puede usar un truco que yo aprendí de un amigo mío que es chef de cocina.
Lo único que se necesita es un cuchillo bien afilado. Corte el aguacate por la mitad, retire el hueso y luego, con el aguacate todavía por pelar, haga unos cortes atravesando la piel y la pulpa. Hecho ésto, retirar la piel resulta relativamente sencillo. Recuerde rociar los trozos de aguacate con un poco de zumo de limón, pues su pulpa se decolora fácilmente cuando es expuesta al aire.
Los aguacates son muy populares crudos, pero pueden hacerse al horno, a la parrilla, en platos fritos o como ingrediente de algunas salsas.
Ideas para Usar los Aguacates
Además de acompañar a un plato de langostinos o usarse en una vinagreta, medio aguacate puede dar consistencia a una mixtura de tomate y pepino, a una crema de queso aromatizada con ajo o a una salsa con nata agria para una ensalada de patatas.
Las rodajas de aguacate son deliciosas servidas con tomate y mozzarella, rociadas con aceite de oliva, zumo de limón y pimienta negra. También puede cortarlos a trozos para una ensalada, o convertirlos en puré para hacer una salsa espesa.
En México, hay muchas recetas que utilizan los aguacates. La más conocida es la del Guacamole, aunque también interviene en sopas y guisos, además de usarse como guarnición en tacos y enchiladas.