Lechuga – Comprar y Almacenar

La mejor lechuga es la lechuga fresca recogida del huerto. Y después de ella, la mejor es la comprada directamente al horticultor o en una tienda-granja de autoservicio (aunque si en su cultivo se han usado fertilizantes o pesticidas, su sabor puede resultar decepcionante). Hoy en día la lechuga se vende a veces ya cortada y empaquetada con otras hierbas para hacer ensaladas.
Tanto si la lechuga que se adquiere ya está preparada para ensalada como si no, es fundamental que sea fresca. Los restos de tierra y los posibles insectos pueden lavarse con agua, pero aquellas cuyas hojas están amarillentas o marchitas no tienen remedio.
Siempre que pueda, consuma las lechugas inmediatamente después de comprarlas; mientras, téngalas en un lugar frío y a oscuras