Coles de Bruselas – Preparación y Cocción

Corte el extremo inferior del tallo y descarte las hojas más externas.
Algunas personas hacen una incisión en forma de cruz en la parte inferior del tallo, aunque no es necesario. Si sólo encuentra coles de Bruselas grandes, córtelas por la mitad o a cuartos, o córtelas a rodajas finas y páselas por la sartén.
Lo mejor es cocer las coles de Bruselas muy brevemente o estofarlas suavemente en el horno. Puede cocerlas unos tres minutos en pequeñas cantidades de agua hirviendo hasta que estén tiernas.
Para freirlas, se cortan en tres o cuatro trozos y luego se fríen en la sartén con un poco de aceite o mantequilla. Resultan excelentes con un poco de cebolla y jengibre.

Coles de Bruselas – Comprar y Almacenar

Compre coles de Bruselas lo más frescas posibles ya que cuanto más viejas son, más probable es que tengan un desagradable sabor a ‘repollo’.
Tienen que ser pequeñas y duras, con las hojas muy prietas. Evite aquellas que se estén volviendo de color amarillo o marrón o que tengan las hojas sueltas.
Se mantienen varios días en un lugar frío, como una alacena o el cajón de las verduras del frigorífico, pero lo más sensato es comprar solamente aquellas que se vayan a necesitar.

Coles de Bruselas – Historia

Las coles de Bruselas ya se cultivaban en Flandes (actualmente Bélgica) durante la Edad Media. Eran una especie de coles en miniatura que crecían en una nudosa hilera sobre un tallo largo y duro. Los alemanes las llaman Rosenkohl, mezcla de “rosa” y “col”, un nombre hermoso y descriptivo, ya que de hecho tienen un cierto parecido a los capullos de rosa.

Coles de Bruselas – Introducción

Las coles de Bruselas tienen un sabor pronunciado a nueces endulzadas, muy distinto al de las coles o repollos, aunque estén estrechamente relacionadas con ellos.
Se sirven tradicionalmente por Navidad acompañando a las castañas, y la verdad es que tienen una gran afinidad con varios frutos secos, especialmente con los más dulces; las almendras, por ejemplo, combinan mejor con ellas que las avellanas o las nueces.