Habichuelas – Preparación y Cocción

Las habichuelas necesitan ser cortadas por ambos extremos y a veces es preciso quitarles las hebras. Pase el cuchillo por la parte superior de la habichuela sin cortarla del todo y luego tire hacia abajo; si aparece una hebra gruesa, quítela; haga lo mismo en el otro extremo.
Una vez quitadas las hebras, las habichuelas pueden cortarse con un corta verduras o un cuchillo bien afilada.
Corte las habichuelas en sentido longitudinal, no en diagonal, de modo que pueda servir las habichuelas solamente con un poco de piel y con el máximo de suculenta carnosidad.
Eche las habichuelas en agua hirviendo salada y déjelas hervir hasta que estén aldente.

Habichuelas – Comprar y Almacenar

Compre siempre habichuelas jóvenes. Las vainas tienen que ser firmes y de aspecto fresco; si la silueta de la semilla es visible en la vaina, lo más probable es que sea demasiado fibrosa, aunque siempre puede dejar secar las semillas y usar las habichuelas secas en otro momento del año.

Lo ideal es que el tamaño de las semillas en el interior de las vainas no sea mayor que el de la uña del dedo meñique. Las habichuelas deben consumirse lo antes posible porque no se conservan nada bien.

Habichuelas – Introducción

Las habichuelas son nativas de América del Sur, donde se han cultivado desde hace más de dos mil años, y hay pruebas arqueológicas de una existencia aún mucho más antigua. Es una de las verduras más populares.
La mayoría de los horticultores aficionados o domésticos tienen una parcelita donde las cultivan porque es muy fácil y, como todas las legumbres, sus raíces contienen bacterias que ayudan a renovar el nitrógeno del suelo.
Las habichuelas tienen un sabor y una textura más robustos que las judías francesas y se distinguen de las judías verdes en varios sentidos: normalmente son más grandes, tienen las vainas más largas y planas, su piel tiene una textura algo más rugosa, aunque en el caso de los especímenes más jóvenes, esta diferencia se reduce durante la cocción, y contienen unas semillas de color morado en el interior de las vainas, a diferencia de las judías verdes, cuyas semillas son blancas o verde claro. De todos modos, las habichuelas son de la misma familia que las judías verdes.