Jengibre o Kión – Introducción

El jengibre es probablemente una de las especias más importantes y populares del mundo y normalmente se la asocia con diferentes cocinas, como la china, la india o la caribeña, por nombrar sólo unas cuantas.
Ya era conocido en Europa en tiempos de los romanos, pero fue un ingrediente bastante raro hasta que se abrió la ruta de las especias durante los siglos XVI y XVII.
Del mismo modo que otras muchas especias, el jengibre tiene la propiedad de intensificar y de complementar el sabor de platos dulces y salados, aportando fragancia y cuerpo a toda clase de recetas.
De todos modos, mientras que el jengibre molido se utiliza en recetas al horno, y el tallo de jengibre en almíbar resulta delicioso como ingrediente de muchos postres, para los platos salados se usan raíces frescas de jengibre.
Hoy en día, las nudosas y pálidas raíces del jengibre fresco se encuentran en prácticamente todos los supermercados.
Siempre que necesite este ingrediente cómprelo en pequeñas cantidades, normalmente con ello Tubérculos será suficiente pues el jengibre fresco no se puede conservar indefinidamente. Para prepararlo, simplemente extraiga la piel con la hoja de un cuchillo bien afilado y rállelo o córtelo a láminas finas, en función de la receta.