Nabos – Preparación y cocción

Los nabos jóvenes no se pelan; se cortan las puntas y se cuecen a fuego lento o al vapor hasta que están tiernos. Son deliciosos crudos, cortados a rodajas finas o rallados en ensaladas.
Los nabos más viejos se pelan (debajo) y se cortan a rodajas antes de cocerlos. Recuerde que los nabos son de la misma familia que las coles y los ejemplares más viejos pueden desprender un olor a repollo desagradable si se cuecen demasiado. Para evitarlo, escáldelos en agua hirviendo si piensa servirlos en un plato de verduras, o utilícelos de un modo frugal en sopas y platos guisados, para que el olor a repollo se disperse.
Nabos suecos:
Retire la piel de los nabos con un pela patatas y córtelos a trozos(debajo) Los nabos suecos se deshacen si se cuecen demasiado, y tienen un desagradable sabor a crudos si no se cuecen lo bastante. La única solución es comprobar varias veces su estado durante la cocción. Los nabos suecos son apropiados para combinar con otros tubérculos en sopas y guisados, a los que aportan un sabor ligeramente parecido al de las nueces.

Nabos – Comprar y almacenar

Siempre que pueda, compre navets (nabos franceses) o, en caso contrario, los nabos más pequeños y tiernos que encuentre en las tiendas en primavera.
Tienen que ser firmes, lisos y sin manchas, idealmente con la parte superior de color verde. Deben almacenarse en un lugar frío y seco.
A diferencia de los otros nabos, los suecos parecen por lo general ser grandes. De todos modos, siempre que pueda, elija los menos grandes y con la piel lisa y sin manchas, dado que los más grandes es más probable que sean duros y fibrosos. Guárdelos del mismo modo que los nabos normales.

Nabos – Variedades

Los navets franceses, pequeños, redondeados, ligeramente

achatados, y de color rosa claro o morado, son cada vez más fáciles
de encontrar en las verdulerías y supermercados en primavera.

Otras variedades menos comunes, pero más apreciadas por los franceses, son unos nabos grandes, en forma de zanahoria, llamados vertus.
Los nabos ingleses son más grandes y su color es verde o blanco. Ambos tienen un sabor apimentado, aunque los navets son más dulces.
Los nabos suecos suelen tener un sabor más sustancioso e intenso que los normales, pero cuando están en su mejor momento tienen un sabor sutil y agradable.
El nabo Marian es una variedad de pulpa amarillenta con un sabor parecido al del nabo sueco.
Los nabos suecos de pulpa blanca, como el Merrick, tienen un sabor más acuoso, parecido al de los nabos franceses.

Nabos y Nabos Suecos – Historia

Los nabos se cultivan desde hace siglos, principalmente como producto para alimentar al ganado, pero también para destinarlos al consumo humano.
Aunque no estaban considerados precisamente un manjar para gourmets, los nabos eran cultivados por las familias más pobres como un complemento útil a los productos que daba la tierra en invierno.
Los nabos suecos fueron conocidos, en un principio, como coles con raíz de nabo, hasta que en 1780 los suecos empezaron a exportar este producto a Inglaterra, y empezaron a recibir el nombre con que se los conoce hoy.
Hasta hace muy poco tiempo, ni los nabos ni los nabos suecos han gozado de una reputación precisamente buena entre los cocineros de todo el mundo. Ello se debía a que eran considerados un alimento propio para el consumo del ganado y porque pocas personas se habían tomado la molestia de averiguar de qué forma podían ser preparados.
En muchas escuelas e instituciones inglesas los hierven y convierten en un puré acuoso, y para muchas personas ésta es la forma más normal de consumir este tipo de tubérculo.
Los franceses, en cambio, han mostrado mucho más respeto por los nabos tiernos que llaman navets. Durante siglos han ideado muchas recetas para prepararlos, asándolos, caramelizándolos con azúcar y mantequilla simplemente al vapor y cociéndolos sirviéndolos con un poco de mantequilla.
Los nabos jóvenes y tiernos también han sido muy populares en muchos países de la cuenca mediterránea durante mucho tiempo, y son varias las recetas en las que intervienen los nabos junto con ingredientes como el pescado y la carne de ave, o cocidos al vapor con tomates, cebollas y espinacas.

Nabos – Introduccion

Los nabos y los nabos suecos son especies de la misma familia que la col, estrechamente emparentadas entre sí tanto, que son muy frecuentes las confusiones terminológicas.

En Inglaterra utilizan la palabra ‘turnip’ para los nabos y “swede” o “Swedishturnip” para los nabos suecos. En Escocia utilizan “neep”, más emparentada con la española “nabo”.

Actualmente las verdulerias y supermercados venden nabos tiernos o nabos franceses (navets). Ambos tipos de nabo son pequeños y blancos, con matices verdosos y de color rosa o morado en el caso de los nabos franceses.