Nabos y Nabos Suecos – Historia

Los nabos se cultivan desde hace siglos, principalmente como producto para alimentar al ganado, pero también para destinarlos al consumo humano.
Aunque no estaban considerados precisamente un manjar para gourmets, los nabos eran cultivados por las familias más pobres como un complemento útil a los productos que daba la tierra en invierno.
Los nabos suecos fueron conocidos, en un principio, como coles con raíz de nabo, hasta que en 1780 los suecos empezaron a exportar este producto a Inglaterra, y empezaron a recibir el nombre con que se los conoce hoy.
Hasta hace muy poco tiempo, ni los nabos ni los nabos suecos han gozado de una reputación precisamente buena entre los cocineros de todo el mundo. Ello se debía a que eran considerados un alimento propio para el consumo del ganado y porque pocas personas se habían tomado la molestia de averiguar de qué forma podían ser preparados.
En muchas escuelas e instituciones inglesas los hierven y convierten en un puré acuoso, y para muchas personas ésta es la forma más normal de consumir este tipo de tubérculo.
Los franceses, en cambio, han mostrado mucho más respeto por los nabos tiernos que llaman navets. Durante siglos han ideado muchas recetas para prepararlos, asándolos, caramelizándolos con azúcar y mantequilla simplemente al vapor y cociéndolos sirviéndolos con un poco de mantequilla.
Los nabos jóvenes y tiernos también han sido muy populares en muchos países de la cuenca mediterránea durante mucho tiempo, y son varias las recetas en las que intervienen los nabos junto con ingredientes como el pescado y la carne de ave, o cocidos al vapor con tomates, cebollas y espinacas.