Zanahorias – Preparación y Cocción

El método de preparación depende de la edad de las zanahorias. Las sustancias nutritivas más valiosas se encuentran en la piel o justo debajo de la misma, por lo que si las zanahorias son jóvenes lo mejor es simplemente lavarlas con un poco de agua corriente.

Las zanahorias de tamaño mediano tienen que rallarse ligeramente, y las más grandes tienen que o bien rallarse o bien pelarse completamente.
Las zanahorias son excelentes crudas y cocidas. A los niños suelen gustarle las zanahorias crudas, porque tienen un sabor muy dulce. En este caso, pueden cortarse en juliana, en forma de bastoncitos, y untarse en una vinagreta, o bien rallarse en ensaladas verdes o con repollo y cebolla; los zumos de estas verduras se mezclan estupendamente bien con la vinagreta.
Las zanahorias pueden cocerse de casi cualquier modo que uno quiera. Para usarlas como guarnición, córtelas en juliana en forma de bastoncitos y hiérvalas en su jugo con un poco de sidra y mantequilla; también pueden cocerse con una pequeña cantidad de caldo, añadiendo, durante la cocción, un poco de mantequilla y unas semillas de alcaravea.
Las zanahorias asadas son deliciosas y adquieren una suavidad que las hace deshacerse en el paladar. Las zanahorias grandes, es mejor hervirlas previamente, pero las más jóvenes pueden escaldarse brevemente o añadirse directamente a la cazuela junto con la carne a asar.

Zanahorias – Comprar y almacenar

Las zanahorias cultivadas artesanalmente son mucho mejores que las que se comercializan. Cuando compre zanahorias, elija siempre las más jóvenes, delgadas como lápices, que resultan maravillosamente tiernas comidas crudas o simplemente cocidas al vapor durante unos minutos.
Las zanahorias jóvenes suelen venderse con la parte plumosa intacta, que debe ser fresca y verde.
Las zanahorias menos jóvenes tienen que ser firmes y sin manchas. Las zanahorias no deben guardarse durante demasiado tiempo.
Pueden conservarse varios días si se guardan en un lugar frío, y aireado o en el cajón de las verduras de la nevera.

Zanahorias – Nutrición

Las zanahorias contienen grandes cantidades de caroteno y de vitamina A, junto con cantidades apreciables de vitamina 83, C y E. Consumidas crudas, proporcionan cantidades importantes de potasio, calcio, hierro y zinc, sustancias cuya aportación es muy reducida cuando la zanahoria es hervida.
La idea de que las zanahorias mejoraban la vista en la oscuridad se originó durante la Segunda Guerra Mundial. Las primeras estaciones de radar se establecieron en las costas del este de Inglaterra en 1939 para detectar posibles invasores por mar o por aire.
Los alemanes atribuyeron esta repentina capacidad de visión nocturna que demostraban los ingleses a su costumbre de comer zanahorias.
Algo hay de verdad, pues la vitamina A que contienen las zanahorias sintetiza el retinal, una sustancia cuya carencia produce ceguera en la oscuridad

Zanahorias – Historia

Hasta la Edad Media las zanahorias más frecuentes eran de color morado.

Las zanahorias de color naranja son originarias de Holanda, desde donde se empezaron a exportar durante los siglos XVII Y XVIII.
Aunque en Francia siguen comiéndose zanahorias de color blanco y morado, en la actualidad este tipo de zanahorias es más bien una rareza.

Zanahorias – Introducción

Después de las patatas, las zanahorias son sin duda alguna los tubérculos más conocidos y más apreciados.
En los tiempos en que las verduras solamente se servían como acompañamiento en los platos de carne, la zanahoria siempre estaba presente. A menudo excesivamente cocida, pero siempre consumida porque, según nos decían, haciéndolo era más fácil ver en la oscuridad.
Las zanahorias pueden tener sabores muy diferentes en función del método de cocción empleado. Las zanahorias tiernas y tempranas cocidas en su jugo con un poco de agua y mantequilla resultan muy gustosas y dulces; cocidas al vapo, quedan tiernas y melosas.
Las zanahorias ralladas en ensaladas resultan muy refrescantes, mientras que las que se utilizan para hacer platos guisados aportan al plato su característico sabor a zanahoria. Usadas en sopas, son fragantes y suaves, y como ingredientes de pasteles su sabor apenas puede detectarse pero su dulzura añade riqueza y consistencia a la masa.